DIVERSIDAD SEXUAL
La
diversidad sexual es la puerta de entrada a un amplio campo de estudio, que
pone de manifiesto y defiende las infinitas y legítimas formas de pensar,
sentir y desear de las personas. De este modo, rompe los tabúes y cambia los esquemas culturalmente determinados, que
han impuesto históricamente caminos únicos para ser y vivir en el mundo. Históricamente, ha existido una reiterado sometimiento de la sexualidad al ámbito reproductivo, lo
que parecía establecer que la sexualidad era por tanto valida únicamente cuando
su finalidad era la reproducción humana, pero sin embargo ¿este es el destino natural la homosexualidad?
El reconocimiento de las
diversidades brinda la oportunidad que las sexualidades son importantes para el
libre desarrollo libre y pleno de la personalidad no es solo la heterosexualidad la sexualidad entendida
en el marco del respeto de las diversidades
humanas, esta busca la felicidad el
placer y otros valores que favorecen la convivencia democrática tolerante y problemática
La identidad de género tiene que ver con los patrones
socio-culturales que aprendemos en nuestra socialización temprana. Desde que
nacemos, la familia y la sociedad en su conjunto nos asignan un género en base
a nuestro sexo y esperan que nos comportemos, actuemos y sintamos en base a
esta condición. Cuando nos salimos de la norma, recibimos como respuesta la
burla, el rechazo y la exclusión, y continuos llamados para que nos comportemos
en base a las características y roles culturalmente establecido para nuestro
sexo Así, se
espera de los hombres que sean dominantes, racionales, agresivos, competitivos
y poco expresivos. Mientras las mujeres deben ser sumisas, serviciales,
educadas, trabajadoras, responsables, sensibles, etc. Esta lógica justifica y
perpetúa el patrón de dominación de los hombres sobre las mujeres, como ha
venido reivindicando el feminismo y
más recientemente los estudios de masculinidades Pero
sobretodo, limita el desarrollo humano de las personas para ser y sentir
libremente, disfrutar de las diferencias, soñar, aspirar, comportarse y pensar
con independencia del sexo al que pertenezcan. Así lo han reivindicado las
personas transgénero (se identifican con el género opuesto), bigénero (se
identifican con el género masculino y femenino) o intergénero (ve su identidad
como una de muchos posibles géneros más allá de masculino y femenino), cuya
identidad de género no se corresponde con la asignada al nacer. Y reclaman el
derecho a auto identificarse como hombre, mujer, ambos o ninguno, sin sufrir
rechazo, discriminación y violencia por ser como son.
Las personas LGBTTI sufren la discriminación de distintas
formas: insultos, hostilidad, despido del lugar de trabajo, exclusión
comunitaria e incluso leyes que penalizan con cárcel las relaciones sexuales
entre personas del mismo sexo con consentimiento. A menudo experimentan la
discriminación en los servicios de salud y son maltratadas/os por la policía. Y
la discriminación y las agresiones en la escuela provocan que muchas personas
LGBTTI sean expulsadas o abandonen los centros educativos, perdiendo la oportunidad
de desarrollarse y conseguir empleos formales. En el caso de las mujeres, el
disfrute de su sexualidad se ha visto invisibilizado, controlado y confinado a
la función reproductiva y la búsqueda de la supervivencia. Incluso la
“lesbofobia” ha sido utilizada como arma contra el movimiento de mujeres y
feministas, que han sido acusadas “peyorativamente” de lesbianas, incidiendo
así en la estigmatización de sus luchas.
En el caso de los hombres, la respuesta social que han
encontrado al vivir plenamente su sexualidad e identidad de género, ha sido la
violencia e incluso la muerte. Wezel (Wezel, 2001) afirma que existe una
relación directa entre la homofobia y la denigración de los considerado
femenino. La sociedad interpreta la homosexualidad de los hombres como una
feminización de estas personas, y castiga duramente la “falta de virilidad”
Biografía
Carlos Caudillo Herrera, M. (2007). Sexualidad y vida
humana. Mexico.
Pérez, B. E. (2008). Cuerpos
y diversidad sexual: aportes para la igualdad y el reconocimiento. Bogota :
Pontifici Universidad Javeriana.
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